miércoles, 25 de noviembre de 2009

¡Siguen en la elite!




Por Abelardo Oviedo
Foto Cortesía de la FIVB




Por tercera ocasión en la temporada el elenco cubano de voleibol, clasificación masculina, regaló una satisfacción a la afición que les pide asegurarse pronto en la elite de la disciplina.

Los jovencitos que dirige la terna conformada por Orlando Samuels, Idalberto Valdés y Nicolás Vives, cumplieron en esta campaña con ese lógico requerimiento. No obstante su escasa visión sobre el primerísimo nivel de la disciplina, terminaron como la cuarta potencia en la Liga Mundial, la primera de Norte Centroamérica y el Caribe, tras batir a Estados Unidos, campeones en los XXIX Juegos Estivales celebrados en Beijing, China, en el 2008. Y luego de varias ediciones, conquistaron el segundo escaño en la Copa de Campeones. Con esos rendimientos delinearon un paréntesis más amplio en el universo del deporte de la malla alta y provocaron nuevos criterios en los observadores.

El subtítulo ganado en la justa acogida por las ciudades de Osaka y Nagoya es, a mi modo de ver, un éxito que necesitaba el combinado antes de iniciar la preparación con vistas a los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez, Puerto Rico, en el 2010, porque le eleva mucho más la autoestima a sus integrantes para enfrentar allá a boricuas y venezolanos, adversarios pertenecientes a la media alta del deporte.

Los cubanos dejaron una estela favorable en la llamada Tierra del Sol Naciente. No obstante llegar casi a punto de comenzar la porfía cedieron ante Brasil 2-3 sets (22x25, 26x24, 18x25, 25x23 10x15). Luego, batieron a Polonia, campeón europeo, 3-1 (22x25, 25x18-25x18 25x22). La segunda victoria fue a costa de Egipto por 3-2 (25x17, 23x25, 25x14, 23x25 15x7); la tercera sonrisa fue ante Japón en tres sets: 25x19, 25x20 25x22. El triunfo en la despedida del evento resultó tan complicado como el precedente. Tras 1 hora 41 minutos de brega doblegaron a Irán 3-1 parciales con marcadores de 25x14 25x22 15x25 25x15 puntos.

Sin dudas, es visible el trabajo de la tríada de entrenadores. Las apreciaciones de sus colegas, así como de atletas reconocidos, también confirman el incremento cualitativo de los caribeños.

Bruno Rezende, el pasador brasileño opinó: “Cuba es uno de los mejores equipos del mundo. Sus voleibolistas son muy talentosos y resulta difícil superarlos.”

Su padre, Bernardo Rezende, principal estratega del combinado sudamericano, apuntó: “No obstante arribar tarde a la competencia ofrecieron una gran resistencia. Pudimos controlar el quinto set porque mis discípulos poseen mayor experiencia. Los venideros choques también serán muy emotivos.”

Durante la eliminatoria europea Polonia dejó en el camino a Italia y ese rendimiento estimuló muchas valoraciones entre los analistas. Daniel Castellani, el italiano que dirige a los polacos sentenció: “Desplegaron una eficiente calidad en el saque y nuestras réplicas fueron escasas.”
El capitán del elenco, Bartosz Kurek, puntualizó: “Consiguieron 14 puntos directos por intermedio del saque. Eso es increíble.”

El acomodador de Egypto, Ahmed Abadía, sentenció: “Serán un fuerte contrincante durante todo este ciclo deportivo. Esta competencia guarda cierta distancia con la anterior efectuada en el 2005, pues casi todos los seleccionados lo integran jugadores noveles pero con experiencia.”

El técnico de los africanos, Antonio Giacobbe, se refirió a algunas cualidades de nuestro representativo: “Tienen un alto nivel físico y técnico y eso les permite imponer rígidos obstáculos a los rivales.”

“A causa de su fortaleza fuimos derrotados en casi todos los aspectos del juego. Así nos sucedió en la Liga Mundial. Debemos aprender de ellos y de otros rivales como Brasil,” dijo el entrenador japonés Tatsuya Ueta.

Su discípulo Tatsuya Fukuzawa consideró: “Debemos aprender a competir frente a equipos de elevada talla y notable potencial físico. De lo contrario, siempre nos derrotarán.”

El jugador líder del conjunto iraní, Alireza Nadi ofreció observaciones similares y añadió: “Si queremos vencerlos debemos realizar más topes durante el año. De esa forma adquiriremos la experiencia necesaria para mostrarnos de otra manera en esos desafíos.”

Contrario a lo esperado, egipcios, japoneses e iraníes desafiaron un tanto a los antillanos. Con respecto a las inexactitudes cometidas en esos partidos el atacador Michael Sánchez explicó: “Pensábamos que ganaríamos cómodamente esos encuentros, pero ellos aprovecharon muy bien nuestros errores.”

Mientras, Samuels aseveró: “Los muchachos perdieron la concentración y los juegos tomaron un rumbo diferente al deseado. Primó la inconsistencia en todos los sets de esos cotejos.”

Robertlandi Simón, el capitán de la sexteta nacional, deslizó algunos criterios sobre lo nipones: “Los japoneses casi siempre realizan una certera defensa y ello les permite cubrir bien los espacios. También efectuaron un trabajo eficiente en la net.”

En el desenlace frente a los asiáticos el espigado atacador principal consiguió, en el primer parcial, cuatro puntos consecutivos por intermedio del saque; y ello constituyó una marca personal, pues la anterior era de dos. “Logré cinco directos en todo el partido frente a Polonia. Me gusta hacer buenos saques y por eso lo practico todos los días. Me siento satisfecho cuando puedo cambiar el paso del rival mediante esa acción. El saque fuerte es absolutamente difícil de hacer, pero también prefiero utilizarlo,” precisó.

En las populosas urbes asiáticas dejaron una considerable huella los atacadores Robertlandi Simón, Wilfredo León, Michael Sánchez, Yoandri Leal, el pasador Raydel Hierrezuelo y el líbero Keliber Gutiérrez.

El primero fue nominado como el jugador más valioso del certamen; concluyó como primero en el saque y el bloqueo y sublíder anotador. El jovencito León, la revelación de la disciplina en la nación, quedó tercero en el servicio. Sánchez concluyó en el quinto lugar en el servicio; finalizó el séptimo anotador y el decimotercero de los atacadores. Leal ocupó el segundo escaño de los anotadores. El pasador Raydel Hierrezuelo concluyó en el cuarto peldaño. Kleiber Gutiérrez, cuarto y quinto, respectivamente, entre los líberos y en la defensa del campo.

Brasil la vedette
Brasil, campeón invicto, despeja las dudas acerca de su fortaleza para este cuatrienio. Los auriverdes dominaron la XX Liga Mundial y la clasificatoria para la Copa. Solo Cuba representó una dificultad para los sudamericanos, pues en los otros encuentros vencieron 3-1 a Irán; y 3-0 a Polonia, Egipto y Japón.

Tras el partido ante los japoneses Rezende indicó: “El equipo jugó de manera estable cada vez que lo requirió la situación del juego. Festejaremos este éxito, pero enseguida comenzaremos a trabajar para construir un fuerte seleccionado para la próxima Liga Mundial y la cita del orbe.”

Las declaraciones del director técnico son claras y contundentes. Tanto él como sus asistentes pretenden conquistar todos los trofeos en disputa hasta el 2012. Pero camino a alguna de las cimas pudieran encontrar al Cuba y, tal vez, en el vestuario le recuerden a sus discípulos lo acontecido en el reciente mano a mano porque, para entonces, quizás prevalezca menos la experiencia competitiva en el quinto tramo.

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