miércoles, 21 de mayo de 2008

Inolvidable discóbolo


Abelardo Oviedo

Sin pensarlo demasiado Luis Mariano Delís Fournier confesó: “Nunca me olvidaré de varias fechas, porque sin ellas hoy mismo no pudiera respirar. Unas son las de mis hijos y de los viejos. La otra, el 21 de junio de 1985, pues tiene una connotación especial en mi vida.”

Entonces recordé el vínculo de la última mencionada con su existencia. Ese día, al filo de las 4, 30 de la tarde el disco salió de las manos del guantanamero como una exhalación y cayó a 71, 06 metros una distancia prácticamente intocable para los nuevos émulos del Discóbolo de Mirón.

Tan pronto los jueces midieron y la pizarra del estadio Pedro Marrero ofreció la cifra, el moreno de casi 1,90 de talla —y que entonces poseía una masa muscular activa de 105 kilogramos— echó a correr hacia el punto donde había caído el implemento. Luego debieron retirarlo del lugar porque lloraba copiosamente.

Desconozco —y nunca le he preguntado— si aquella conducta fue para liberar la tensión, o por recordar a Doña Celia y a Don Mario, ausentes del recinto deportivo y que vieron ese colosal registro por la televisión.

Luis Mariano Delís es un atleta inolvidable por esa hazaña y por la consistencia ratificada para alcanzar resultados de alto nivel durante las dieciocho temporadas que estuvo en el nivel alto rendimiento.

Aún permanecen en su poder la cota del país, la de los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe (64,38), y panamericanos (67,32); la iberoamericana, 71,06, así como el reconocimiento de ser el primer medallista de Cuba en campeonatos mundiales de la disciplina, tras adjudicarse la medalla de plata con 67,32 metros en el campeonato mundial de Helsinki, Finlandia; y más tarde, ratificar consistencia con un disparo de 66,02 metros en Roma, la capital de Italia, que le valió para acceder al tercer peldaño de esa lid universal. En la cita olímpica Moscú, en 1980, se adueño de la tercera posición con 66,32 metros.

El pasado año al fin fue exaltado al salón de la fama de Centroamérica y el Caribe. Unas semanas después lo encontré en el Estadio Panamericano orientando el entrenamiento de un atleta chileno que vino a la capital cubana en busca de su ciencia para llevar el disco bien lejos.

Aseveran que las grandes marcas responden a imprevistos, que salen cuando menos se esperan.

“Entre 1983 y 1989 mi entrenador, Hermes Riverí, me convirtió en una gran preocupación para todos los competidores de mi evento, porque me preparaba para hacer lanzamientos de calidad durante toda la competencia. Nunca he compartido la idea de que con uno solo se gana. Pienso que lo mejor es tener la constancia necesaria para lograr el objetivo a cualquier altura del encuentro.

“Recuerdo que en el Grand Prix de Roma, en 1985, estábamos todos los discóbolos de la elite. Un disparo me propició ubicarme entre los tres primeros, pero en la última comparecencia al círculo tiré más de 68 metros y entonces derroté a mis adversarios.
“Ellos me felicitaron y, al mismo tiempo me dijeron su opinión sobre el asunto. El checo Bugar: “Cómo puedes estropear la competencia con tanta facilidad”. El germano Danneberg aseveró: “Me echaste a perder el monto de mi premio”. En esa competencia se entregó una réplica del Discóbolo de Mirón y los dos me la quisieron comprar.

“Uno disfruta mucho ganar una competencia luego del último intento, porque te convierte en un atleta más optimista y conocedor de que en la última oportunidad es tan importante como la primera. Aún no he cambiado mi forma de pensar en ese sentido y se los traslado a los muchachos jóvenes”.

Una teoría indica la incompetencia que pudiera tener un atleta para impartir conocimientos casi inmediatamente de su retiro.

“El criterio de que un atleta con resultado no siempre es buen entrenador estará en discusión permanentemente. Yo creo que puede impartir conocimientos, si se prepara durante su estancia como competidor.
“En Perú me resultó bastante fácil. Me ubicaron a trabajar con un grupo de niños. Revisé algunos detalles sobre la preparación en edades tempranas y puse manos a la obra.
“El grupo de Kuwait lo conformaban juveniles y mayores. Quizás no tenían el biotipo idóneo para la especialidad, pero les gustaba y ello favorece mucho el desempeño de cualquier entrenador. Recuerdo mucho al novel Abdul Alderramann, Empezó prácticamente desde cero y tenía 17 años. Ganó tal destreza que con su brazo fuerte, el izquierdo, que lanzó 49 metros. Ese es un buen rendimiento para su división”.

¿Será Beijing el marco donde el campeón lance más de 70 metros?

“El rendimiento de Vigilias Alekna (LTU) en China será parecido a los anteriores, si se presenta en óptima forma. Gerd Kanter (EST), campeón en el mundial de Osaka, Japón, con 68,70 es su principal rival para esta ocasión. Hablar de 70 metros no es un pecado, pero los atletas quieren ganar los Juegos Olímpicos… y nada más. Los lanzamientos espectaculares se buscan en otras citas.
Recuerdo cómo finalizó la conversación con Delís. Hermes Riverí, el estratega de Luis Mariano y Maritza Martén, campeona olímpica en Barcelona ’92 con 70,06 metros precisó: “Es uno de los grandes discóbolos de todos los tiempos. Fue el más técnico de su época. En una temporada su lanzamiento más discreto fue de 68,17 metros. En las campañas de los años 70 resultó el aleta más estable por sobre los 67 metros. En cualquier competencia sus rivales dedicaban tiempo a observar su técnica. Durante una lid en Checoslovaquia se sentaron todos a ver su clase magistral.

“Es muy buen entrenador. No solo le dice al alumno las causas, efectos y el modo de erradicar las deficiencias, sino que también ejecuta el movimiento para elevar la visión del muchacho sobre el asunto”.

2 comentarios:

Eduardo Percy dijo...

Me parece muy bueno la reseña que le hace a este gran atleta como lo es Luis Mariano. Tuve la dicha de tenerlo como entrenador aqui en el Peru, en el Callao, yo fui lanzador de Bala y Disco y adquiri su tecnica. Quisiera ubicarlo a Luis Mariano, como podria hacer?
Mi Nombre es Lalo Ward, asi me conoce el.Espero Pueda ayudame, Gracias!!

Lalo Ward dijo...

Me parece muy buena la reseña que le hace a este gran atleta como lo es Luis Mariano. Tuve la dicha de tenerlo como entrenador aqui en el Peru, en el Callao, yo fui lanzador de Bala y Disco y adquiri su tecnica. Quisiera ubicarlo a Luis Mariano, como podria hacer?
Mi Nombre es Lalo Ward, asi me conoce el.Espero Pueda ayudarme, Gracias!!