miércoles, 5 de diciembre de 2012

La diva Yunidis Castillo


La santiaguera ha logrado actuaciones inimaginables para muchas velocistas discapacitadas. Ha implantado más de diez plusmarcas mundiales

Por ABELARDO OVIEDO DUQUESNE
(Fotos ARMANDO HERNÁNDEZ)



LA definición maduración tardía del atleta es válida para los deportistas-talentos que demoran más de lo habitual en adjudicarse altos rendimientos. Pero en el caso de la velocista Yunidis Castillo carece de evidencia, porque desde que ingresó definitivamente en el deporte rey (practicó judo a los 10 años) cosecha lauros e impone límites en las controversias de 100 y 200 metros llanos de la categoría T46 (afectados miembros superiores), tanto en lides de casa, continentales, mundiales y olímpicas.

El deporte para discapacitados, al igual que toda actividad humana, posee íconos y leyendas. La santiaguera de 25 años de edad cumple con los dos requisitos y, tras la XIV Juegos Paralímpicos, alcanzó el apelativo de diva, pues sobre el óvalo de Londres, la metrópoli que reposa en las márgenes del río Támesis, ganó los cetros en las porfías de 100 (11, 95), 200 (24, 45) y 400 lisos con 55.72 segundos. Todos esos cronos constituyeron un límite. El de los cuatro hectómetros pertenecía a la de Tshotlego Morama (Bostwana-55.99), impuesta en la máxima justa deportiva escenificada en la capital helénica en 2004. Ella era la dueña de los otros dos.

Antes de empezar la porfía en la vuelta al óvalo, la muchacha que nació el 6 de junio de 1987 en el poblado oriental de Boniato confesó a los reporteros presentes en el recinto del Reino Unido de la Gran Bretaña. “A esta distancia le tengo temor, respeto, porque no estoy acostumbrada…”. Y apuntó: “Solo saldré a correr con todas mis fuerzas, porque quiero vencer; y si logró imponer un récord, mejor”… Después de la disputa aseveró: “Este evento no lo dejaré nunca”.
Como sucede a todas las astras, la hija de Laureano Castillo y Elena Castillo fue congratulada por propios y extraños. Ella les agradeció el gesto y acotó: “Yo estoy consciente de lo que eso significa, pero no persigo las alabanzas solo corro para demostrarme hasta dónde puedo llegar y satisfacer a todo el pueblo cubano”.

Sin dudas, el pasado ciclo resultó fabuloso para la morenita que posee más de diez cotas mundiales en su cartera. Entre otros, lideró los debates, en las tres distancias, del Campeonato Mundial de Christchurch, Nueva Zelanda, en 2011.

Que aún persigue nuevas metas es lógico. Durante una jornada de entrenamientos en el Estadio Panamericano, instalación situada al este de la capital cubana, ofreció a BOHEMIA sus pareceres sobre la última temporada del pasado cuatrienio: “Mejoré progresivamente en los entrenamientos porque no me lesioné. Llegué a los Juegos Paralímpicos de Londres bien preparada. Los grandes resultados salen por sí mismos. Lo prudente es proponerse obtener la medalla de oro. De lo contrario, eres víctima de la ansiedad”.

“Es cierto la prueba de 400 metros es durísima y exige tenacidad, tanto a los hombres como a las mujeres. Desplazarme un metro más de 200 era para mí como una pesadilla, pues debía realizar diferentes ritmos en cada tramo; y carezcía de amplia experiencia para cumplir esa exigencia, “apuntó la morenita considerada diestra en la conducción de un vehículo automotor.

“El atletismo podría llamarse el deporte del amor. Yo prefiero titularlo como el de la perseverancia, porque siempre incita a la entrega bajo cualquier circunstancia. A veces estoy cansada pero entreno a un alto nivel”, aseveró Yunidis.

La exclusión del sprinter por una arrancada en falso es un tema recurrente. La muchachita de aparente frágil constitución física declaró: “Es adecuada. Todo competidor que haga trampa debe ser sancionado. Estoy en desacuerdo cuando la descalificación es por moverse en el bloque. Se pierden los años de trabajo por una ligereza. Las autoridades deben tener en cuenta que las finales de los eventos más rápidos también son una prueba de la capacidad psíquica de la persona”.

Muchos atletas contraen matrimonio después los Juegos Olímpicos de Verano. Yunidis reveló su proyecto de vida en ese sentido: “Estoy preparada para ese momento. Pero, por ahora, ese paso lo tengo en otro nivel. No estoy apurada”.

La ciudad francesa de Lyon acogerá las actividades del campeonato mundial del 19 al 28 de julio de 2013. El nuevo encuentro del deporte rey concederá visas para los XV Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro, en 2016. Quizás en el programa de la justa no figure la lid de 200 metros. Si permanece, ella podría conquistar otro triple. De suceder, el nuevo mote pudiera ser: ¡LA ÚNICA!